¿Cómo comencé en la Bolsa?

Desde los 14 años comencé a crear pequeñas empresas o mejor llamémoslo proyectos, con los que iba consiguiendo mis primeros ahorros y con lo que aprendía bastante.

Quizás desaprovechaba los veranos buscando como vender productos, crear ideas o ver como captar clientes, en vez de disfrutarlo como cualquier otro adolescente de mi edad.

Pero era lo que me apasionaba y sabía que no me iba a hacer de oro con esos proyectos, pero que seguro que aprendería de cada error que cometiera en ellos. (Aunque sobre los proyectos que fui desarrollando hablaré en otro post.)

En este, quería centrarme en comentar mis primeras tomas de contacto con la inversión.

La conocí gracias a estos proyectos que comentaba, pero nunca me decidí a investigar al respecto.

Hasta que en 2017 entré en la universidad.

Una mañana andando por los pasillos de la facultad veo en un cartel, que en unas semanas se iba a impartir en económicas un Curso de Bolsa Básico, impartido por Miguel Ángel López Mendo.

Y si no recuerdo mal… el coste del curso era unos 20€ y serían 20 horas durante una semana.

Por lo que, no me lo pensé dos veces y me apunté.

¿Qué podía perder?

Sinceramente quien lo impartió, es un inversor bastante peculiar que lo recuerdo con un cariño y afecto especial, incluso de vez en cuando sigo escribiéndome con él por email.

Gracias a la pasión que puso cada día y la multitud de anécdotas que nos contó sobre sus inversiones, con las que a veces nos hacía troncharnos de risa.

Pudimos aprender las primeras pinceladas sobre los ciclos económicos o como detectar en la sociedad de a pie si nos estamos acercando a una zona de euforia o pesimismo.

Ya que como el decía, la bolsa es un reflejo de la sociedad, pero que se adelanta a los acontecimientos.

Así que podría decirse que fue el empujoncito que me faltaba para dar el paso a comenzar a investigar más sobre los mercados bursátiles.

Casualmente después del periodo de exámenes finales de febrero la universidad de Málaga volvió a sacar otro curso, esta vez titulado: OPERACIONES FINANCIERAS PERSONALES E INVERSIÓN EN BOLSA.

Su coste creo recordar que fueron unos 90€ y fueron varias sesiones presenciales, creo recordar de unas dos horas cada día durante casi dos meses, en la facultad de comercio.

Impartidos por Enrique Díaz Valdecantos (@valdecantos) y Jose Manuel Cabello (@checabello)

Me parecieron, muy profesionales y me gustó mucho el enfoque que le dieron.

Por primera vez, Enrique me introdujo un poco en lo que venía siendo el concepto de Análisis técnico, mientras José Manuel se centró en dar su visión sobre el análisis fundamental.

Aunque pareciera que cada uno fuera más purista de un sistema u otro de inversión, lo que nos querían hacernos ver es que nada es blanco o negro, sino que hay una gran escalas de grises donde debemos de dilucidar nuestra estrategia, usando los métodos con los que nos sintamos más cómodo y que nos funcionen en nuestra operativa.

Este curso, aunque pareciera muy genérico, me aportó muchos puntos de vista diferente, ya que nos acercaron a grandes fondos de inversión, los cuales fueron a impartirnos algunas sesiones, pudiendo observar de cerca como cada fondo enfocaba de una forma u otra sus inversiones.

Gracias a este curso, si comencé a leer un poco más al respecto.

Pero no fue hasta que me invitaron a una charla que se daba en la sala de conferencias del Hotel Ilunión en Málaga.

Por Hanseatic Brokerhouse, que iban a dar unos tips sobre inversión en Bolsa y yo a las cosas gratis nunca les he hecho asco.

Entonces me acerqué aquella mañana; un chico trajeado impartió una sesión de 2 horas donde solo daba datos de las cantidades ingentes de dinero que ganaba y una técnica magistral que había encontrado él para ganar dinero fácilmente, un método para invertir en el DAX (que si encuentro los apuntes de aquella sesión lo compartiré por curiosidad jaja).

Tras explicar conceptos generales como tendencia, stops y algunas otras palabrejas de inversión típica, comenzó lo que todos esperábamos.

A vender su plataforma, como la mejor con la que podíamos comenzar, que haciendo un depósito de tan solo 1000€, podríamos acceder a un montón de cursos en línea que nos enseñarían a invertir, además, con ese capital podríamos operar a través de su plataforma.

Ahí decidí que ya no me interesaba y salí de la sala.

Pero, al par de días me llamó el bróker comentándome que por haber asistido a la charla por tan solo un depósito de 100€ podría aprovecharme de todos los servicios que me habían comentado y a su vez comenzar a usar la plataforma.

Yo la verdad que ya tenía ganas de comenzar a operar, pero nunca había tenido la disposición suficiente para informarme de por donde empezar, que plataforma usar o cómo iba “eso” realmente.

Estuve a punto de abrirme una cuenta en Hanseatic Brokerhouse pero antes decidí escribirle a Miguel Ángel (quién me impartió el primer curso) ya que me había parecido una persona de fiar y al menos, más experiencia que yo tenía.

Entonces, me respondió muy amablemente de que no les conocía pero que mejor buscara otros brókers con más prestigio para comenzar a invertir, asegurándome que estos cumplieran las normativas.

Aún conservo la tarjeta de aquel día de la charla, porque me recuerda que no hay que fiarse nunca y que en cualquier esquina puede haber un chiringuito financiero.

Por lo que al igual que en la vida misma, en la inversión hay que andarse con pies de plomo.

Así que después de darme un tiempo para reflexionar, a finales de 2018 decidí abrirme mi primera cuenta en un bróker y decidí escoger DEGIRO por sus bajas comisiones.

Comienzo con menos de 200€ a hacer todo aquello que no se debe hacer, comprar acciones como DÍA, ABENGOA… aunque incluso llegué a tener algunas de INDITEX a 22€

Pero mi cartera, era un popurrí de acciones españolas sin sentido y sin criterio alguno.

Llegó 2019 y veo de nuevo por los pasillos de la facultad que vuelve Miguel Ángel López Mendo a impartir otro curso, esta vez titulado, CURSO PRÁCTICO DE FUTUROS Y OPCIONES.

Un producto que desconocía y al cual le tenía mucho respeto, pero como me había gustado la forma de impartirlo que tenía este hombre, decidí apuntarme y conmigo convencí a Leo.

Que fue así como lo introduje de algún modo en el mundo de la bolsa.

Durante una semana Miguel Ángel nos comentó lo complejo que eran estos productos y un poco como funcionaban.

A la vez de los riesgos que conllevaba invertir en ellos, pero las grandes revalorizaciones que podía tener en muy poco tiempo.

No fue hasta finales de ese año, cuando compré mis primeras opciones.

Recuerdo que tras ver el abrazo de Pablo Iglesias con Pedro Sánchez, compré dos contratos del IBEX a 35€ de que caería y cuando me levanté a la otra mañana tenían un valor de unos 240€, gané en menos de un día unos 300€ y eso… eso provocó que me creyera algo que no era cierto.

Que creyera que entendía como funcionaban y que podría ganar mucho más dinero con ellas que invirtiendo en acciones seguras con crecimiento a largo plazo.

Porque claro, cuando tienes 20 años, solo buscas rentabilidades desorbitadas y rápidas, porque te crees el mejor.

Pero la realidad es que el juego solo ha hecho empezar y tu no tienes las cartas ganadoras.

Porque para empezar a jugar te has de formar de verdad, habiendo dedicado horas y horas de trabajo.

El mundo de la inversión no es nada fácil y como decía Kostolany lo más importante es en manos de quien está el papel, si el papel está en mano de los tontos, a poco que uno huya, huyen en manada.

Así que bueno solo quería comentaros en estas líneas mis comienzos, que fueron a través de unos cursos en los que creo que no invertí mas de 130€ en total y me sirvieron para conocer un poco acerca de este fascinante mundo.

Pero es cierto, que a día de hoy, no los recomendaría porque he aprendido muchísimo más de forma autodidacta, observando y leyendo, tanto libros como a la comunidad de twitter, que en cualquier curso.

Y como ya comenté en el primer artículo que hablo de mis grandes pérdidas, creo que los másteres que más he aprendido son cada una de mis pérdidas en bolsa ya sean de unos euros o de miles, porque cuando pierdes el dinero que tanto te ha costado ganar, es cuando prestas atención de verdad y se te encienden todas las alarmas.

Así que aunque parezca todo un fracaso, que a día de hoy es cierto.

Os cuento todo esto porque si de mis equivocaciones podéis sacar algo en claro para no caer, ya me doy por satisfecho.

Que ahora, cada uno de mis fallos me arrepiento y veo muy obvio aquello que no debía de haber hecho, pero en el momento no es tan fácil gestionar las emociones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *